Cuando realizamos tratamientos faciales, además de utilizar productos de alta cosmética para obtener un resultado excelente, es fundamental saber relajar a nuestr@s client@s.

Para conseguirlo, gran parte de nuestro trabajo consiste en saber escuchar, no juzgar, empatizar con cada un@ de ell@s y ser capaces de conseguir que su estancia en el centro sea su mejor momento del día.